martes, 10 de diciembre de 2013

Utópico volver

 A veces revisar mi pasado me provoca una nostalgia inexplicable, momentos de felicidad ahora lejanos llenan de recuerdos mi mente, no me hacen olvidar de dónde vengo y que la vida cada día vale menos, y siempre será lo único que vale. Por más que quisiéramos no podemos pausar este camino. Cada día se vuelve más pedregoso y desértico, dónde antes habían árboles frondosos y flores de colores. Anhelaría  regresar y ver de nuevo este sendero como una vez lo conocí. Sin embargo es una utopía volver y olvidar que lo que queda adelante es la realidad. Una realidad cada vez más dura y difícil de comprender. 

Pablo el del lugar

Tengo ganas de ir a mi lugar favorito, para llegar más rápido llamo a mi amigo. Digámosle Pablo, igual que yo, omitiré su nombre por esta vez. Para llegar rápidamente me lleva en sus aguas hasta nuestro destino, mi corazón acelerado y la vista nublada. A veces me acompaña a quedarnos por un momento, y disfruta igual que del lugar. La última vez que estuvimos ahí decidió quedarse por un tiempo indefinido. Es algo grotesco a veces, cuando se junta con otras personas se comporta de diferente manera. Es violento, abusivo y no siempre me agrada. Me gusta cuando estamos él y yo. Pareciera que fuéramos hermanos. Me parece que se adapta a cada persona, se la goza sin importar quien esté a su lado. Conmigo, siempre reímos y bailamos por doquier. Por un tiempo vivimos juntos. No fue lo mejor para mí, tenía malos hábitos y me hacía cometer estupideces. Aunque quisiera hacerlas lo culpé a él en varias ocasiones. Es un poco frío al tacto, pero lo llegás a conocer y es bastante ameno, por poco tiempo. Llega un punto en la noche donde ya no lo aguanto. Necesito sacarlo de mi sistema. Estando en mi lugar me llena de paz, a veces creo que es una paz inventada, sin fundamento lógico, pero es lógico porque es el único que acalla mis problemas. Me lleva rápidamente a ese lugar. A mi lugar. A veces nuestro. Hace tiempos no lo veo. Sería bueno verlo aunque sea una vez más. No es bienvenido en casa. Siempre me hace feliz nuestro encuentro. Creo que su color favorito es el café, no para de vestirse así. No sé si es casualidad que siempre lo vea así. Es una joya con las mujeres, las seduce lentamente, las atrae y las enamora irremediablemente. Juntos hemos logrado un par de hazañas. Pero esa es otra historia. Maldito Pablo, como extraño nuestro encuentro en ese lugar. Mi lugar. ¡Gracias por el aventón!

viernes, 29 de noviembre de 2013

mi lugar

A veces lo encuentro en un lugar, me encuentro en un lugar, en muchos tal vez, puede ser aquí o allá, y es que mi lugar no es un lugar, es un momento; ese donde cierro los ojos, la luces neón relampaguean al ritmo del bombo, ese bombo sucio y pegajoso. Combinando sonidos extravagantes a un solo ritmo. Constante ritmo que retumba mi cabeza, a veces influenciado por el alcohol. No siempre. Hace mi cuerpo rebotar de un lado a otro, pareciera que cada parte de mi cuerpo se independizara y anárquicamente tomara su camino. Sin sentido. No hay necesidad de palabras, solo sentimiento, solo movimiento. No importa el origen de este sonido, siempre se las ingenia para entrar por los oídos y sacarme una sonrisa. Tan natural como un niño llora al nacer. A veces con amigos, a veces en soledad. A veces en la regadera, a veces en el centro. A veces en la disco, a veces en el carro. En la camioneta, sentado frente a la computadora, viendo la televisión. Me siento lleno de vida, esa sonrisa natural solo significa una cosa. Una paz interior real. Ese lugar donde no me puedo sentar, no se puede acariciar, no se puede ver, no se puede llegar simplemente a pie. Ese lugar solo lo encuentro en mi cabeza. Al cerrar los ojos y escuchar. Bombos, sintetizadores, sonidos eléctricos armonizados de tal manera que me siento volar. Palabras sin sentido, palabras con sentido que solo quieren expresar un sentimiento. Bailar. Mover la cabeza sin cesar. Sentir que todo lo puedo lograr. Me sumerjo dentro de ella. La siento mía. Es mía. Mi perfección. Mi música. Mi lugar favorito. 

miércoles, 20 de noviembre de 2013

El niño

El niño sonríe felizmente con una nota en la mano, se la entregó al señor de la garita de su lugar de estudios, donde sus padres firmaban el permiso de salida después de clases para cambiar su bus diario con el carro de la mamá de su amigo de aventuras. Diego. Invitó a todas las niñas y niños de la clase a celebrar su séptimo cumpleaños. No era costumbre salir del colegio en carro, era toda una nueva aventura. Abordaron desesperadamente todos los niños el carro de la mamá en busca de compartir el día de Diego juntos. Para ellos todo se resumía a jugar. Cantando, gritando iban todos en el carro. El niño siempre más pequeño que todos los demás, sonreía tímidamente con los chistes del más ocurrente. Sebastián. Hasta la mamá de Diego reía a carcajadas. El niño recordó las palabras de su abuela que decían que su papá lo iba a recoger después de la celebración. Abre sus ojos grandes y llenos de resplandor. Consciente que a su padre solo veía los fines de semana el niño compartía la felicidad de la noticia con la ansiedad de verlo  entre semana.
Era uno de esos lugares donde los niños son libres de hacer lo que quieran siempre y cuando no salgan del restaurante. Resbaladeros de colores, piscina de pelotas, túneles y pasadizos. Toda una maraña que libera la mente del niño. Juega a ser piloto de carros, viaja a las grandes profundidades del océano, compite por ser el más veloz del mundo. Pero su mente está ocupada por su padre. Espera ansiosamente ese momento en que lo verá. Sentirá su olor a cigarro mezclado con loción de prestigio. Sentirá sus manos grandes y fuertes abrazándolo y cantando para él. Espera ansiosamente las historias donde su padre suena como héroe.
Es hora del pastel. La celebración está por terminar. El momento de verlo se acerca. Bajan rápidamente todos de diferentes direcciones amontonándose cerca del pastel para ser los primeros en la fila y ver de frente la acción. Todos quieren soplar. Sudado el niño se queda hasta atrás aplaudiendo por su amigo Diego. Todos ríen y cantan mientras el niño no ve nada. Aplaude por instinto. Mueve su cabeza y se cambia de lugar tratando de ver. No lo logra. Pide amablemente permiso para acercarse.  Así acaba el canto. Ignorado.
Siempre sigue las instrucciones de las mamás y se sienta esperando su pedazo de pastel. Ve como todos reciben su pedazo sin sentarse y se molesta. Se siente olvidado. Engañado. Nunca fue el favorito de nadie. Solo estaba invitado porque “nimodo”. Come su pastel sentado, pensando. Se pregunta muchas cosas. Se siente triste. Poco a poco los niños se van a casa, se va quedando solo, algunos se despiden algunos lo ignoran. Tres compañeros de clase siguen ahí. El cumpleañero hace el recuento de sus regalos y su papá los guarda en su vehículo. Se siente triste. Su padre no aparece por ningún lado. Piensa en ir a casa del cumpleañero para no quedarse solo. Olvidado.

Espera junto a la ventana mirando el parqueo. Las gotas de sudor se secan en su frente. Diego se va. Un carro azul se acerca a la ventana para parquearse, es el único que queda. Poco a poco la furia se apodera de él. Sabe que su papá ha llegado. Se siente molesto porque lo ha hecho sentirse abandonado. Abre su boca para expulsar lo que siente con un grito. Justo su padre sonríe al verlo, le guiña y sonríe de nuevo. Todo sentimiento se olvida. ¡Pápa! Corre hacia él y lo abraza. Siente su olor y se siente en casa. 

domingo, 17 de noviembre de 2013

Asesinato

Después de asesinarlo cruel, vil y fríamente, ella escapó con su nuevo amor, ensangrentada.  La esperaba con el carro encendido a orillas de la carreta. Abandonó su cuerpo  aquella noche sin motivos ni razón. Murió solo. Lunas consecutivas iluminaron y ocultaron como se degradaba el cuerpo lentamente. Consumido el tiempo necesario, una pequeña luz se acercó al cuerpo putrefacto y mal oliente. Entró por los ojos del susodicho,  lo tomó con sus pequeñas manos y lo hizo suyo. Una bocanada de aire entra de nuevo por la boca del cadáver. Poco a poco retoma lo que una vez fue suyo por naturaleza, sus ojos brillan de nuevo, músculos grandes y fuertes se regeneran a pasos agigantados. Su corazón vuelve a latir. Ha vuelto a la vida. Vivir para siempre junto a la pequeña luz es mucho decir. Hasta pronto muerte. Se despidió de ella esperando su reencuentro no sea pronto. Dejando atrás aquel lugar donde fue asesinado. 

domingo, 3 de noviembre de 2013

La casona

Nuevos inquilinos habitan la vieja casona del centro. Por las noches, nadie se atreve a salir, de la fuente inservible se escuchan cantos religiosos de tiempos antiguos. Dicen que la señora los gozaba tiempo atrás. Nadie dormía en paz, las luces de la cocina encendidas, el agua corre. Una y mil noches sucedió igual. La niña más pequeña siempre curiosa, temía el regaño de sus padres para ir a investigar. Un viaje la hizo por fin visitar la cocina. Las luces encendidas y el grifo de nuevo haciendo su acostumbrada rutina. Se armó de valor y abrió la puerta. Todo oscureció. El canto resuena en su oído. Despavorida corre hacia su cuarto buscando protección. En su cama, la señora, por fin pudo descansar.

jueves, 24 de octubre de 2013

Nada importa

Ahora que estás en mi mente,
Siéntate, tómate un café conmigo,
Quiero decirte esto:

No importan las palabras,
No importa lo que diga,
No importa que sonrías
No importa que me no me importe,
No importa que sea natural,
No importa que se sienta bien,
No importa que sea correcto,
No importa que lo haga todo bien,
No importa que sea perfecto,
No importa que esté prohibido,
No importa que se sienta mal,
No importa que seamos los dos,
No importa que estemos locos,
No importa que seamos felices,
No importa que esté mal,
No importa que no te importe,
No importa que sepa cómo,
No importan las cursilerías,
No importa lo que he aprendido,
No importa lo que sienta
No importa lo que sientas
No importa si sentimos igual,
No importa que me arriesgue, otra vez,
No importa que sea una locura,
No importa el día ni la noche,
No importa dónde,
No importa cuándo,
Ni por qué,

No importa nada
Nada importa

Si al final...
                               sigues siendo de él. 

Deseo de amar

veo tus ojos, veo esa pasión que escondes, veo ese deseo de amar, el deseo de entregar lo que por años tu corazón logró almacenar. Es una triste historia entre dos personas que su amor no pueden entregar, un amor que nació de una amistad, un amor que prohibido está. Suspiros, llantos, besos y una despedida fue todo lo que se pudieron entregar. El tiempo equivocado con la persona ideal, dos corazones rotos que algún día volverán a amar.

GV

EDM

momento de penumbra paso sin ti
angustia sin fin parece gobernar
todo parece mal 
el pecho aprisiona mi corazón
el oxígeno no penetra mis pulmones
mis ideas no fluyen natural 
mi cuerpo pesado se hunde en fango 
tristeza corre por mis venas
deliro con pensamientos negativos.

es hasta nuestro encuentro que se sueltan las ataduras
todo el panorama cambia
la sangre hierve
los sueños son alcanzados
cierro los ojos y estás en mi 
dentro de mi inconsciente
liberas lo mejor de mí
mi cuerpo y mi alma son uno solo
no existen puentes ni caminos
solo tú y yo.
flotar en el universo parece insignificante
con ese ritmo me llevas a todos lados
arriba, abajo, dentro, afuera.
hago movimientos extraños
como que cada parte de mi cuerpo tomara vida propia
pero al mismo tiempo unidos. 
Felicidad pura es lo que siento.
Pura felicidad me haces sentir.

Eres mi droga, música. 

lunes, 21 de octubre de 2013

Odio

  • Odio esa sensación de estar atrapado en un semáforo en rojo, carros adelante, el de atrás casi besándome el bumper. Esperando no ser despojado por un motorista de mi aparato inteligente. Por un pinche celular. Odio esa sensación de ver por el espejo retrovisor, una única luz acercándose por mi lado izquierdo. Sin saber las intenciones de tal individuo. La luz se sigue acercando y empieza el miedo. La cólera sube por mis venas hasta mi cabeza que empieza a maquinar como desaparecer en ese momento. Espero que el semáforo cambie a verde para salir disparado de ahí. O en caso contrario luchar por no ser violentado. Odio esa sensación de esperar lo peor. Ver de reojo el semáforo aun en rojo y regresar al retrovisor para esperar a que todo pase. Segundos han pasado y en mi mente hasta mi muerte he repasado varias veces. Las noticias del día siguiente. Pienso en que debo escribir mi testamento o por lo menos lo que deseo que hagan con mi cuerpo al fallecer. Odio esa sensación de tener la primera esperando ser activada para escapar en cualquier momento. La luz al fin se queda a mi lado. Mi mente solo piensa en actuar rápidamente y sin remordimiento. En caso de que el individuo recién posado intente hacer sus maldades. Odie esa sensación de ver una mirada humilde a través de ese casco. Una sonrisa amigable. Que solo va en dos ruedas por necesidad. Odio esa sensación de criminalizar a personas que solo quieren una vida mejor. Odio que la fuerza y el miedo le ganen a la humildad y al trabajo honesto. 

viernes, 18 de octubre de 2013

Les cuento algo

Les cuento algo, algo personal con lo que nací y mantengo desde entonces. Tengo el don de escuchar a las personas, escuchar sin juzgar y si es muy necesario dar un consejo oportuno o un punto de vista. Muchas me buscan para hablar, hablar, hablar, se desahogan conmigo, una especie de pañuelo humano o algo por el estilo. Todos me cuentan sus hazañas y sus fracasos. Más que todo, sus fracasos, en el amor. Siempre paramos hablando sobre el amor. Y es que ¿Qué sería de esta vida sin ese sentimiento? Creo que es la base de la vida y que todos merecemos experimentarlo de una forma sana en algún momento de nuestras vidas. Pero regresando al tema. Nunca he sido bueno para hablar. Menos para decir lo que siento, esto me ha impulsado a escribir. He tratado con las personas que me buscan de generar un dialogo para discutir lo mejor para superar el momento. Con pocas personas he abierto mi corazón y mis sentimientos reales, pero no funciona. Nunca me escuchan, solo quieren hablar y hablar. Y está bien no me quejo, aprendí que aquí estoy para eso, para escuchar. Pero esto no es para eso. Este desahogo no es para eso. Esto va dedicado a esa persona, la única, que de la forma más natural ha aceptado callar por un momento y realmente escuchar. Generamos un dialogo cuando es necesario y monólogos cuando no. Es la única que me conoce tal y como soy. Ella sabe si le miento o le digo la verdad a través del teléfono o incluso por wattsapp. No digamos si me mira de frente. Me imagino que ya suponen que es chava. Y si lo es. Es la única persona que realmente puedo llamar mi mejor amiga. La única. Últimamente no hemos platicado tanto como solíamos. Cada quién tiene sus quehaceres y responsabilidades. Una vez escuché a alguien decir algo que iba más o menos así. Es que Mario (nombre ficticio) no es un amigo para salir a chingar, él es mi mejor amigo, le puedo contar todo. Esta pequeña frase me quedó grabada para siempre. Y desde ese día quise encontrar a mi “Mario”. Nunca imaginé que iba a ser “María”. No sé realmente qué me llevó a escribir esto. Lo más seguro es que la extraño. Ojalá cuándo lea esto sepa que es una persona muy importante para mí. Que no le voy a dejar de alegar por qué nunca me escribe. Y que siempre voy a querer verla y platicar un rato. Espero también que cuándo lea esto sepa que es ella. Me imagino que sí. Así que espero aunque sea un mensajito como respuesta jajaja. Y si alguien más sabe quién es que le diga que revise su inbox por favor. J



PD: Feliz noche, tarde, madrugada, mañana o sea cuándo sea que lo lea :)

A mi lado.

No sé si sean los zancudos,
no sé si sea el calor o la ropa.

El teléfono suena sin interrupción.  
No puedo dormir.

O será tu nombre que ronda en mi cabeza
que está a punto de explotar.

Dejando en las paredes letras de canciones
escritas para ti.

Las palabras atragantadas
en el subconsciente
no pueden salir.

Necesito despertar para escribirte
unas cuantas líneas y entender esto.

Necesito que despiertes.
Necesito escuchar tu voz.

Necesito que madrugue y corra el tiempo,
para mañana poder verte y entregarte esto.

Necesito otro día para soñar contigo,
verte por un momento nada más.

Necesito que no sea mañana,
para no desilusionarme,
al verte otro día más,
junto a él.

Me pregunto cuan linda te verías

sonriendo a mi lado.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Fue en el centro

Fue en el centro donde la conocí, caminábamos con los amigos sobre la sexta vitrineando, contando chistes y viendo mujeres. Qué raro. Del otro lado de la calle tres chavas nos sonrieron, un amigo se atrevió a platicar. Una pelirrojita se mantuvo al margen, llamó mi atención.  Entre risas, una pizza y cervezas acordamos salir en la noche. Pasé el resto de la tarde pensándole. Al llegar a Los Lirios nos encontramos en la puerta, después de unos cubetazos y ver que ella no concordaba con el lugar, le propuse salir a fumar. Sus ojos se alumbraron al salir de ahí. Solo para encontrarme que afuera la esperaba su amor. Fue en el centro dónde la conocí. Fue en el centro dónde la perdí. #CaminemosPorElCentroHistórico

jueves, 10 de octubre de 2013

Sus ojos

Él la vio, coincidieron con el vendedor de dulces, a pesar que llegó primero le cedió la primicia de la venta, ella sonrió. 
La miraba tan inmensamente, esos profundos ojos que hicieron que perdiera la poca cordura que le quedaba. Imaginó palabras saliendo de su boca. 

No fueron elocuentes. 

-¿Perdón? Respondió ella sin culpa alguna que sus palabras lograran quebrantarlo con tanta facilidad. 

-Disculpa.

-¿Por qué? Replicó asombrada.

-Por enamorarme.

-¿De qué hablas?

-Es la primera vez que veo tus ojos.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Tu nombre

Regresas con lágrimas en los ojos 
a decirme que vuelva. 
Solo porque te aburriste de otro amor.
No sabes cuanto tiempo pasé 
esperando tu regreso.
Ahora no sé como 
decirte que olvidé tu nombre.

Inmortal

Quédate con un hombre de brazos grandes 
para protegerte. 
Ya que solo podré describirte en versos.
Quédate con el hombre ideal, para presumir.
Mi belleza está en las palabras que inspiran tus ojos.
Un día todo esto que siento por ti explotará y
tendrás tinta y hojas para ti.
Quédate conmigo y seras inmortal.


Por fin bailé

Fui parte de ti,
como de él
lo fuiste.
Como de muchos.
No sé cuantos.

Fuiste parte de mi, como ella
lo fue de mi.
Como quisiste fuimos.
Al compás que me tocaste bailé.

Nuestro sofá

Vivo en el pasado, recordando esas tardes
en las que solos vivimos en este mundo.
Creamos nuestro lugar ideal, donde pudimos ser.
Hicimos costumbres, lugares, momentos.
Nuestro tiempo.
Nuestro mundo.
Extraño el encuentro de mi té y tu café en nuestro sofá.

Volverte a perder

Tuve todo lo que quise,
mas no lo pude mantener.
Caí en la represión,
cosa que un alma libre no está
dispuesta a aceptar.
Quisiera que volviera.
Pienso que otras como ella no habrá.
Por pensarte tanto he dejado de sentir.
Vuelvo a lo mismo.
Te quiero reprimir.
Para volverte a perder.

martes, 10 de septiembre de 2013

Amor de infancia

Después de tantos años,
nuestras almas se vuelven a unir,
compartimos un mismo latido.
Pero regresas a la realidad.
Mi vida ya no es la misma,
mis golpes y tropiezos me han 
modelado de una forma que 
no logra entender.
Solo quiero que seamos felices
de nuevo, 
pero tu no me reconoces,
hago mi último intento por amar
y de nuevo fallé. 
Te llevaré en mi corazón.
Y aunque nuestros destinos no se unan
ya en ningún lugar,
ten presente que cada noche
te voy a esperar. 

-China L-

martes, 3 de septiembre de 2013

Maldita la cadena

Eres mi claridad, mi oscuridad.
Iluminas mi camino al pensarte.
El recuerdo se torna gris.
Aún tengo esta cadena
que me ata a ti.
Cada día es más pesada y gruesa.
He logrado avanzar sin ella.
Dormido.
Despierto.
Sigue ahí.
Amarrada al recuerdo.
La llevaré incluso el día de mi boda,
si es necesario.
Me caso con la soledad.
La cadena sigue ahí.
Me mira.
Con esos ojos burlones.
Me mira y me dice,
con cara retadora,
que no me atreva a quitarla.
Se ha vuelto parte de mí.


lunes, 2 de septiembre de 2013

III

Vivieron en un barrio conocido por todos, calles anchas, árboles, banquetas largas, cuadras llenas de niños y jóvenes jugando futból, beis, básquet, tenta, atrapa la ayuda, cincos. En fin viviendo como debería ser. En estas cuadras siempre hay un niño raro, Marvin, él sentado leyendo mientras los demás potranquean por todos lados. Solo sabían que se llama así por su hermano pequeño, Paco, que era básicamente el Messi de la cuadra. O al menos eso parecía a la par de la mayoría. Un día vinieron los de la cuarta. Más grandes, más rápidos, mejores. A retar a los de la séptima. Paco no dudó de sus habilidades, dudaba de sus compañeros, aparte, les faltaba un jugador para estar cabales. Paco rogó para que los de la cuarta sacaran a uno o prefería jugar con menos hombres en la cancha que meter a su hermano mayor, Marvin. Un flacucho de lentes de culo de botella, siempre con un cuaderno o un libro en sus manos. Mientras se ponían de acuerdo Marvin se sentó en la banqueta como siempre, donde siempre, a leer. A lo lejos se veía venir lo peor. Aparecía apresuradamente, Juan Carlos, el némesis de Paco. Venía quejándose y alegándole a una pequeña niña de pelos rojizos. –Perdón muchá pero me tuve que traer a mi hermanita- La niña a regañadientes la sentaron a la par de Marvin. Él la vio con asombro. Ella se alejó un poco de él con mirada extraña. Ahora los de la cuarta eran dos más que los de la séptima. Paco quiso intentarlo. Hizo lo que pudo. Perdían tres a dos. Al medio tiempo Paco hizo lo impensable. Pedirle a Marvin que jugara con su equipo. –Aunque sea de estorbo, ¡Porfa Marvin! ¡Hago lo que querrás por una semana, un año, lo que sea!- Con tal de no estar a la par de la niña que lo miraba raro, aceptó. –Pero con una condición. -¡Nunca más me pidas que juegue futból otra vez!- Así empezó la tragedia Marviniana. Con su excelentísima coordinación Marvin corría torpemente tras la pelota. Paco desde lejos le gritaba que se quedara parado y solo la pateara para donde fuera. Paco se arrepintió después que un gol en portería propia hacía el marcador más abultado. Cortesía de Marvin. La segunda indicación de Paco fue que persiguiera a los jugadores del  otro equipo y les hiciera estorbo mientras él les quitaba la pelota y trataba de hacer gol. Marvin simplemente no sabía hacia donde correr, la pelota iba a la derecha, Marvin a la izquierda. La pelota de regreso, Marvin para adelante. En fin, una tortura total para Marvin y Paco. Para no hacerla tan larga los niños grandes ganaron el partido. Lo bueno es que llamaron a Paco para jugar en su equipo contra niños de otra colonia. Marvin casi muriéndose miró por última vez a la niña. Y pensó en ella cada día, hasta entonces, de su corta vida. Escribió sobre ella. De lo que la pequeña le hizo sentir. Se dice que ahí empezó todo. El Loco Marvin  empezó ahí. En esa cuadra. En ese partido. Por esa niña que no volvió a ver. Hasta tiempo después. Nunca más jugó al futból. 

Carta a ella

Hoy vi a tu novio, en la esquina. Estaba malabareando. Saqué a pasear a mi perro. Lanzaba sus pinos a lo alto, los movía con mucha destreza. Pensé saludarlo. Mi perro jala su correa con gran entusiasmo. -Lo tengo que educar- Pensé. Pensé que le caí bien, aquella noche que te conocí, te vi. En tu casa a las 2 de la mañana, iba ebrio. Apenas sabía donde estaba. Murmuraba tu belleza con mi amigo. El único que conocía en el lugar. Preguntaste por nuestro secreto. En mi estado, dispuse al aire unas palabras medio arregladas para adorarte. Sonreíste. Llegó tu novio. Supongo que le caí mal. La otra noche que me viste. En la casa de mi amigo. Sonreíste. Sonreí. Él nos vio. Los carros avanzan. Me vio de reojo y siguió de largo. El semáforo en verde. Junto a su compañera de equipo se hidrataba en la esquina. Junto al policía de tránsito. Mi perro exaltado vio otro perro. Supuse cambiarme de banqueta. Seguí mi camino sin voltear. De regreso, no quise ver. Llegué a mi casa. 
En fin. 
Hoy vi a tu novio. Pensé en ti. 
En fin. Te quiero cerca, para mi. 

sábado, 31 de agosto de 2013

Ideal.

Quiero verte,
del cuello para abajo
con mis manos en las orejas
y los ojos cerrados.
Para imaginarte como quiero.
Ideal.
Para mi.
Mi musa.

jueves, 29 de agosto de 2013

No más.

El reloj devora minutos
la arena escurre,
sigo con mi vida
mis vendas caen.

Las palabras se cuelan,
solo quedan
tus virtudes,
tus defectos.

De tu jaula empiezas a salir,
el brillo de tu oro 
no te dejan ver,
de verdad.

Brillan tanto,
según tú.
Quisieras seguir dentro.
Para no enfrentar la realidad. 

Esperas a que llegue 
el comandante y te libere,
te lleve a su patria.
Eres su matriarca.

En tu mente,
no puedes ver,
el alquimista ha llegado 
te ha envenenado.

Grandioso siento el placer
de mis ojos abrir
y que el brillo de tu oro
no me cegará un día más. 

miércoles, 21 de agosto de 2013

Me mintió.

Tal vez no es nuestro tiempo
Tal vez es algo pasajero
Tal vez es por como anda.
Su sonrisa
Su piel
Su carita ilumina mis ojos.
Es por como logra sacarme esta sonrisa.

No puedo seguir al corazón,
me dice que me quieres,
que estás aquí para mi.

No puedo seguir al corazón.
Me miente.

Tergiversa lo que escucho, lo que hablas.
Escucha lo que le conviene,
solitario es el sentimiento que lo guía.

No me conviene escucharlo,
me miente,
me hace creer.
Que estás conmigo en este viaje.

Tomo el camino apresuradamente, pensando
que a mi lado estás.
Llevo ya un largo trecho.

Solo para darme cuenta que atrás quedó
la ilusión, que al escucharlo me hizo creer.
No debí escucharlo pues,
me mintió.

P.J.Léon.
21 Agosto 2013

domingo, 18 de agosto de 2013

II

II

Era el primer día de Cecilia en la universidad, estaba ansiosa, nerviosa, no sabía que esperar. Con los consejos de su padre en la punta de la lengua se llevó su carro nuevo. Había tráfico casi llegando a su nueva casa de estudios, un aparente señor barbado se le atravesó en bicicleta casi sin pedir vía ni nada por el estilo. Vestía un saco cuadriculado café, lentes de culo de botella, botines cafés rojizos y un paquete de libros amarrados con laso en la parrillera de atrás. -¡Que loco!- Apenas pudo exclamar cuando los carros de atrás ya le bocinaban para que se moviera.           -Una mierdecima de segundo se tardan estos en bocinar.- Pensó. Una vez parqueada, buscó sus salones de clase. Esperaba encontrar a alguien conocido, parecía pollito comprado. No conocía caras. No conocía cuerpos. Se sentó en unas banquitas que encontró en medio del edificio. Su edificio. Llegó 20 minutos antes por los consejos de su padre. Miraba como las personas caminaban de adentro hacia afuera del edificio y viceversa. Imaginando sus vidas, creando historias. Un tipo alto y fornido interrumpió sus pensamientos. – ¡Hola! ¿Tú también sos de primer ingreso?- Preguntó con una sonrisa nerviosa. -¡Sí!- Exclamó con sorpresa por la pregunta. – ¡Ah qué bueno que encontré a alguien porque vengo solo y no conozco a nadie! – Así nos hacemos compañía en lo que empiezan las clases. Cecilia, que nunca fue muy buena haciendo nuevas amistades solo llegó a sonreír.  -¿Cómo te llamas?- Preguntó el tipo alto y fornido. Y justo cuando Cecilia le iba a responder, el tipo medio trol gritó -¡PEDROOOOOOO! Y salió disparado a buscar al tal Pedro. –Menos mal no conocía a nadie.-  Se dijo a sí misma. Empezó a caminar para buscar su salón de clases para su primer año. Viendo la hoja que decía: Salón 101 Biología 07:00 horas, Licda. Mariela Bran. Sin darse cuenta seguía caminando sin ver su camino, un tipo que llevaba prisa, que al parecer tampoco miraba su camino la chocó de frente botando sus lentes. Ella por instinto recogió los lentes del tipo y al agacharse se toparon las cabezas. Algo cliché el momento, pero así pasó. O al menos así me contaron. Los que vieron. Los que estuvieron ahí. –Gracias- dijo sin mucha emoción el tipo. Ella, para su sorpresa, se dio cuenta que era el mismo loco que se le atravesó en la bicicleta. El rápidamente siguió caminando. Cecilia solo alcanzó a ver qué engrapó una hoja en un tablero afuera de su clase. -¿Se va a quedar afuera?- Preguntó la licenciada Mariela. –No, ya entro- respondió Cecilia.

I

I

No se sabe bien cómo se conocieron, él siempre la admiró, era su escritora favorita. Tenía toda su colección de novelas. Ahí estaba el haciendo fila para su próxima presentación. Ansioso por verla otra vez y poder estar junto a ella aunque sea unos míseros segundos. Al principio no era así, no había tanta gente esperando por ella. Se había vuelto famosa desde hacía poco tiempo, era la sensación del momento literario de su país. Esto le molestaba a él porque reducía su tiempo con ella. Además, sentía que los demás estaban ahí por su fama. No la conocían bien. El se sentía en parte su dueño. –Ahí viene otra vez este loco- se dijo a sí misma mientras recibía de sus manos el libro para autografiar. –Me parece que hay mucha gente aquí Miranda, deberías  dedicar tus libros solo a tus amigos, no a toda esta gentucha.- Mientras miraba para todos lados comiéndose las uñas. Ella lo miró con cara de disgusto. –No somos amigos Marvin.-  Lo miró mientras escribía: “Para un loco que siempre ha estado ahí.” Miranda sentía cierto aprecio por Marvin, y un poco de miedo. Marvin siempre ha seguido sus pasos, desde aquel pequeño grupo de escritores de la Universidad. Miranda siempre fue la obsesión de él. “Literalmente se volvió loco” declaran algunos que lo conocieron. Marvin también es conocido, en los bajos mundos, como el mejor poeta de la historia. Claro, eso lo aseguran personas tan locas como él. Bueno no tan locas, Marvin de verdad está loco. Por Miranda. No se sabe bien que le ocasionó esta locura. Dicen que tal vez, fue la vez que sus papás lo dejaron abandonado en aquella camioneta, la última parada de la última ruta. Eran las 9 de la noche y Marvin de 7 años con un hombre pansón, esperando que fueran por él. O cuando a los 13 años vio como atropellaban a su pequeño perro Oscar el chihuahua. Dicen también que afectó un poco su locura el día que decidió abandonar su casa a los quince años porque su padrastro le pegaba a su madre, a él y a sus hermanos. Un viejo verde que su madre se consiguió por pura promesa de una mejor vida. ¡Vaya vida! Miranda, su vecina, nada supo de él después que se fue de su casa. –Iba muy afectado, en sus ojos se había apagado esa luz que siempre tuvo en sus ojos, quise ayudarlo, mis tíos podían dejarlo vivir con ellos en la finca. No quiso. Que su vida no era para estar en el campo.- Declaró Miranda en una entrevista. Juró después de esta no hablar más sobre El loco. Así le apodaron en sus días de gloria. Cuando no estaba tan loco, se tomó muy en  serio su apodo.

jueves, 15 de agosto de 2013

Dentro de mi

Hay algo que me impide hablarte,
tal vez fallarte.
Veo en tu presencia el ser que me puede salvar
de esta soledad.

Combato mis demonios cuando te veo,
quieren salir
y decirte lo que siento.
Que lo que veo en ti
no lo he vivido antes.

Mis demonios lloran por salir
y desgarrarte el alma
conocerte desecharte.
Ese es mi miedo.

Una vez que te conozca no quiero,
hacerte daño.
Tienes una carita angelical,
de una niña encantadora.

Tiempo atrás hubiera sido perfecto.
Hubiera no existe,
espero estés lista.
Para este demonio
que ha ganado la batalla dentro de mi.

Voy por ti.
A conquistarte.
No me atrevo a seguir.
Estas frente a mi.
Sin nada poder hacer.
Sigo sentado luchando aquí.
Dentro de mi.



P.J.Léon

martes, 13 de agosto de 2013

Una dirección.

Quiero que estés bien
para poder amarte,
que me des completo tu amor
que me corresponde
para amarte completamente
como quiero.
No podria amarte
sin que me ames por completo
para mi es todo o nada,
no puedo compartirte
no quiero compartirte
mi amor es de un solo lado
solo una dirección.

P.J.Léon.

Hablar contigo

Vuelvo a creer,
hacía tiempo no sentía esto,
este sentimiento
no es igual al pasado,
esto es verdadero, hablar contigo.


Dilema

Y yo aquí esperando a esa alguien
que abra mi corazón
y gota a gota se empape de este amor.
este dilema si esperarte o correr y buscarte.


Aprendí.

Ahora que regresas,
no era lo esperado.
Creí no poder superarte,
pero ahora soy mas sabio y
feliz.
Creo en mi mismo
en el amor propio
nadie debería de influir en mi
felicidad
solo yo.
Al parecer
buscan algo más
que en mi no encuentran...
y regresan.
Cuando ya aprendí.


sábado, 10 de agosto de 2013

Viernes

Viernes
Ahí estabas tú
Sentada
Otra vez
En el mismo lugar, con las mismas personas
Con la misma sonrisa, otro vestido
Te acercas a la barra
Del otro lado yo,
Sirviendo a otras personas.
Traté de hacerlo rápido
Te atendió Matías.


Viernes
Ahí estabas tú
Sentada
Otra vez
En el mismo lugar, con las mismas personas
Ya no sonríes, otro vestido
Ya no vienes a la barra
Del otro lado yo,
Cobrando la cuenta de otras personas.
Traté de hacerlo rápido, lo juro.
Te atendió Matías.


Viernes otro
Ahí estaba yo
En la entrada del bar,
Otra vez
Esperando a Matías.
Pensando en que perdiste tu sonrisa.
Abrimos el bar, pasan las horas.
Del otro lado, tú.
Te acercas a la barra, sonríes. Sonrío.
Preguntas por Matías.
Traté de no morir lentamente
Pero lo hice, porque estas con Matías.

                               P.J.Léon


martes, 6 de agosto de 2013

Peores hay.

No sé porque lo hago.
No sé porque te sigo.
Buscando.
No eres para mí.
Es lo que quiero creer.
No llamas mi atención.
No llenas requisitos.
Pero sigues  aquí.
Buscando.
Mi atención.
Te sigo la corriente.
Quiero ver hasta dónde.
Llegamos.
Con este juego.
Imprudente.
Peligroso.
Tengo miedo.
Que seas.
La de siempre.
Que en mi cabeza.
He buscado.
Mi corazón no palpita.
Mi cabeza sí.
Me conviene tenerte.
Cerca.
No tan cerca.
Lejos.
Por temporadas.
Hasta que llegue.
Ella.
Y dejes de ser.

Mi peor es nada.

P.J.Léon (Pablo Julieto Léon) 

Este loco

Quedáte conmigo y nunca te aburrirás,
siempre habrá algo nuevo,
algo en que pensar.

Algo bueno
Algo malo
Algo nuevo

Algo que nunca imaginaste antes.
Quedáte con este loco y sonreirás.
Lloraras.

Quedáte conmigo,
Si queres que te ame con locura.
Quedáte con este loco.


Credo a mi tierra

Vivo a las orillas de un castillo,
 donde anhelo entrar,
mas nunca los reyes sus puertas abrirán.

Vivo entre el castillo y un poblado rural.
No soy ni de uno ni de otro.
De en medio soy.
No tengo mucho pero tampoco poco.

En una casa simple,
Que mis padres construyeron.

Los reyes en su castillo,
hacen  fiestas y tienen lujos que gastar.
Mientras mi pueblo a las orillas lucha por un bienestar.

Repartidos entre la violencia, el hambre, la muerte sin razón.
Este pueblo quiere creer que se puede mejorar.

Amo  mis tierras que me regalan paisajes.
Pero no es suficiente para vivir entre quilates.

Tal vez me voy un rato. Escapando de la realidad.
No me voy buscando tierras lejanas,
 donde se puede progresar.

No porque no quiero. No quiero.
 Irme de aquí sería renunciar a mi destino.
No quiero dejar mis tierras. Por mas que no acuerde con los reyes.

No me voy porque no quiera.
No me voy, porque no puedo.
Amo esta tierra porque no me queda de otra.

Aunque aquí muera,
En manos de un asesino,
 que por un pedazo de pan decidió matar.

Vivo con miedo no lo niego.
Este miedo por perder la vida.
Pues es lo único que tengo.
Por lo que vale la pena luchar.

Contradictoriamente puedo morir,
al intentar, cambiar este mundo.

Mensajeros anuncias buenas nuevas para el pueblo.
Las familias del castillo son beneficiadas.
Así de contradictoria es la vida.
Solo un círculo vive, lo demás sobrevive.

Así es mi tierra.
Así es mi pueblo.
Así son mis reyes.
Así soy yo.


Así es, Guatemala. 

domingo, 28 de julio de 2013

Incendio

Mi corazón, una mecha
que solo tus ojos logran encender.
Arde como llamas de incendio.
Incendio que no he de apagar.
No quiero, quiero que sufra.
Pues así es la única forma,
que me atrevo a creer.
Que contigo puedo estar.
Mi cabeza le dice al corazón.
Hay algo que ya viví.
No lo entendí en el momento.
Es tiempo de hacerlo bien.

Un rato.

Vengo de allá para acá.
No sé a donde voy.
Pero si de donde vengo.
Tampoco sé
cuanto tiempo voy a estar.
Solo espero que en tu mente
y tu corazón yo pueda.
Un rato estar.

viernes, 26 de julio de 2013

Vivir

Siento una revolución dentro de mí. Unas ganas de vivir.
Sé que solo tenemos esto para vivir.
No me da miedo morir.
Me da miedo no vivir.
Por eso quiero.
Vivir el amor
Vivir la amistad
Vivir la música
Vivir la ciencia.
Que mi cuerpo sea un templo.
Un templo de felicidad.
Felicidad absoluta.
Que solo puedo encontrar dentro de mí.
Llegar a viejo.
Aunque me alcance el miedo sabré
Que habré vivido.

lunes, 22 de julio de 2013

Tributo a mi amor. (Andrea Alvarado)

A cielo abierto,
como las alas del ruiseñor.
A tierra húmeda,
como la fuente de sus labios.
A claro lago,
como el café luz de sus ojos.  

A inmenso mar,
como mis ganas de amar,
de amarlo.

A todo el universo expuesto y tendido sobre nosotros, 
se extienden las constelaciones lejas y secretas,
como todo aquello que calla.

A todo esto,
al unísono del cielo, la tierra, el lago, el mar, el universo,
me acoplo a ellos y danzo al ritmo de su vida,
de su alma.

Abro mis alas para despegar con usted,
humedezco mi ser para nadar en sus labios,
me vuelvo luz y viajo por sus ojos
y así navego en usted, y me expando y me acerco a sus constelaciones,
intentando develar sus secretos, descubriendo
con cada año luz, el destello de lo jamás contado.

Y así, sin parar
continúo avanzando en sus aguas,
siguiendo la correntada de esta pasión.

¿Amistad? (Andrea Alvarado)

Perdón, yo no sabía.
Tantos años,
tantas charlas,
tantas risas.

Sin palabras me platicaste lo que quieres, lo que sientes.
No podía decifrar tu lenguaje,
 hasta que me hablaste por medio de ese abrazo.

Me rodeaste
queriendo haceme sentir aquello,
aquello que has callado todo este tiempo.

Tu calidez, tus sentimientos puros y sinceros,
tus ansiosas ganas de retenerme.

Tuve miedo de verte a los ojos pues vería esa historia,
de la que nunca me hablaste,
esa historia en la que el personaje principal siempre fui yo.

No quise mirarte a los ojos
pues eso desataría una tormenta, en ambos,
aunque tal vez ya estemos en ella,
aunque tal vez tú siempre estuviste en ella, esperándome. 

Quisiera, pero no puedo ser aquello que necesitas,
aquello que anhelas.

¿Si te llevo en mí?
Por supuesto, eres aparte de esta historia.

Ojalá cambies tu rumbo,
aléjate de mis aguas,
ve sin miedo, navega en libertad.

Porque si te quedas podrías naufragar,
podrías ahogarte, y mis esfuerzos por salvarte serían inútiles
pues no tengo nada más que ofrecer, no para ti.

Perdón, yo no sabía.
¡Perdóname amigo mío!

Ve sin miedo y navega en libertad.

De encuentros. (Andrea Alvarado)

¿Sabe qué es esto?
¿Lo sabe?
¡Lo sabe!

Repentino,
no planeado,
no buscado.

¿Me encontró? O ¿Lo encontré?
No importa.
Está aquí y yo también.

Caminemos juntos,
fluyamos en la misma dirección, aunque nuestro curso cambie luego de rumbo.
Fluyamos al mismo compás,
ni usted atrás, ni  yo adelante, ni viceversa.

Renazcamos una y otra vez,
sin que importe lo pasado
ni lo que vendrá.

Olvidémonos del mundo,
cerremos antiguas puertas
y perdámonos en nuestras aguas,
porque en este momento solo existimos usted y yo.

Este momento no será eterno,
No pensemos ni en el cuándo, ni en el porqué.
No importa.


No importa, porque me encontró y lo encontré. 

Operación fallida. (Andrea Alvarado)

Aún estando a su lado, sintiendo cada fibra de su ser,
Me siento más sola que estando sin nadie a mi lado.
Internándome en lo secreto,
Esperando encontrar aquello que me haga sentir viva.
Operación fallida.

Sintiendo el rubor de nuestra pasión,
Este deseo desbordante subiendo por nuestros cuerpos.
Pero ese es el problema, no es más que solo deseo.
¿Llegará el día cuándo vea un amanecer con tan solo cerrar los ojos?

Todo sigue igual,
Su presencia  es tan indiferente como si no estuviera,
Y me aferro a él esperando querer  no soltarme jamás,
Esperando el brote de alguna emoción aunque sea fugaz
Esperando sentir algún fuego arrasándome por dentro.
Operación fallida.

El eclipse acaba, y me doy cuenta que no fue un sueño.
Sin embargo, no tengo una sonrisa en mi cara al despertar, solo un vacío inmenso.
Un vacío que me acompaña en cada despertar,
Sin importar en dónde abra mis ojos.
Y puedo concluir que ésta búsqueda de emoción es en vano,
Porque no importa qué tanto busque o en quién busque, siempre será una
Operación fallida.


viernes, 19 de julio de 2013

En mis sueños

Sueño con entrevistas, premios,
Conferencias de prensa, artículos.
Sueño con que mi trabajo sea
Reconocido por todos.
Que les pertenezca, sea dedicado
Pero...
Sueño más con encontrarte
Desnuda,
En mi cama, o en la tuya.
En la cocina, el carro
Donde sea.
Que seas mía.
 
Aunque sea una noche
O un día.
Dejame después no me importa.
Pero aunque sea una vez,
Quiero sentirte mía.
No me importa que después
Me llene de melancolía.
Insaciable es el deseo de tenerte.
Por eso sueño con tenerte, conmigo.
Quítate la ropa y ven a mi.
Sé mi esclava. Atada.
No me importa lo que pienses de mí.
Pero sé mi esclava. Hoy.
Sé lo que quieras ser..
Pero conmigo.
Te espero amor...
En mis sueños.

Lo que eramos, amé.

He pensado en hablarte
he pensado en escribirte
he pensado en pensarte
he pensando...en ti.

En esos momentos que tuvimos
donde estuvimos
donde fuimos tu y yo
uno solo.

Pero no eres mas
que el recuerdo de un sentimiento
donde estuve
donde aprendí.

Aprendí a querer
a querer sin condición
Amé lo que eras
amé lo que fuiste
lo que eramos
Amé.

viernes, 12 de julio de 2013

Alguien más.

Al verte pasar, me vendé los ojos
 y seguí tu aroma, ese aroma me cegó.

No me dejó ver tu verdadero ser.

No se como lo hiciste,
cada vez apretabas más la venda,
miraba menos, sentía más.

Mi corazón palpitaba por fin,
por alguien. Como tú.

Me deje llevar por lo que una vez vi,
seguía ciego te seguía,
no supe que hacer.

Empezaste a cambiar,
la venda caía poco a poco.

Hasta cierto punto.

Decidí entonces
quitármela por fin.

Pude ver, tu verdadero ser.

No eras más que una simple loca,

no eres más que alguien más.

En mis recuerdos.

Aún te sigo viendo,
después de cada verso
después de cada canción.

Todavía miro tu cara
después de cada beso
después de cada eyaculación.

Si fuiste tú,
la que me hizo probar,
esos sabores placenteros,
en cada ocasión.

Ahora dime...
¿Cómo hago para ya no verte?
Después de acabar...

Con ella en mi cama.
Que una vez fue tuya.
Sigue siendo tuya.

Sigues aquí.
Después de tanto tiempo.
En mi mente,
en mis recuerdos.

miércoles, 10 de julio de 2013

Por las noches.

En estas noches de tempestad,
de soledad.
Te extraño.
Lo que causabas en mi,
en mi soledad
Te extraño.
Me hacías olvidar
este sentimiento.
Te extraño.
Que ahora me hace recordar.
Que te extraño.

jueves, 4 de julio de 2013

La amiga de la bruja.

La primera viejita
es una bruja
en su casa,
la segunda,
busca a la primera
para tener compañia.
Las dos se encuentran,
una para no estar sola,
la otra para estar más sola.
En la casa de la primera
hay bulla, niños, chuchos
incluso yernos.
La otra deambula,
en soledad,
los grandes cuartos humedecidos.
Esta, espera que su telefono suene...espera, espera, espera.
Y seguirá esperando.
Porque la familia de la bruja,
está de luto.

martes, 25 de junio de 2013

La mujer de Joaquin

Había una vez, una de tantas. Una mujer que estaba enamorada.
Al verlo pasar su cuerpo se paralizaba, su corazón parecía explotar.
Su imaginación corría a mil. Había estado tantas veces así.
Nunca supo que hacer.

Solo escribir.

Escribía sobre aquel hombre que la hacía sentir tantas cosas.
Escribía sobre aquel hombre que no sabía si amar u odiar.
Aquel hombre que idealizó en su mente.
Nunca supo que hacer.

Solo escribir.

Inventó historias junto a él.
Se casaron, tuvieron hijos, fueron felices para siempre,
en su mente. En la realidad.
Nunca supo que hacer.

Solo escribir.

Muchos hombres pasaron por su vida, envejeció,
doctores, empresarios, abogados incluso borrachos sin trabajo.
Buscaba la forma de encontrar lo que ese hombre la hizo imaginar.
Nunca supo que hacer.

Solo imaginar...
Que algún día al fin ese hombre pudiera encontrar.
Un tal Joaquin...

Sus textos fueron encontrados después de muerta.
Sus descendientes nunca supieron quien era este hombre.
Publicaron sus escritos, la historia se hizo famosa.
No supieron que hacer.

Solo recordar las palabras que su madre les dejó.

Queridos hijos:

Que nunca les de miedo expresarse, no importa cuanto les cueste.
Siempre habrá alguien que se sienta identificado con ustedes.
No importa sus diferencias, siempre sean fieles a sí mismos y 
todo estará bien. 

                                                         Att. la mujer de Joaquin. 

El taxi (versión extendida)

Cerró la puerta del taxi sin despedirse de ella, 
aún confundido. 
Comenzó a caminar del lado contrario que el taxi, 
mil historias recordó en su cabeza. 
Ese cabello negro, su piel blanca, ojos negros que denotaban misterio,
nunca supo bien que miraban. Que pensaba. 
Pero siempre la quiso, a pesar de todo. Y ahora,
Estaba a punto de perderle. 

Al darse cuenta, él simplemente corrió, corrió y corrió.
El sol quemaba el asfalto, su garganta seca, se asfixiaba,
pero corrió.
Por suerte encontró un semáforo en rojo y pudo alcanzar el taxi.
Solo al abrir la puerta pudo ver que se había equivocado, que no era ella su amor.


Cerró la puerta con furia y decepción, estaba cansado.
Levantó la mirada intentado encontrar.
Un mar de carros al frente, a los lados lo rodeaban. 
No divisó otro taxi cerca. Bocinas empiezan a pedir que se mueva,
no se había percatado que estaba en medio de la calle. 

Con la mirada perdida se sentó en una banca. 
-¡¡No puedo creer lo que acabo de hacer!!- gritó al cielo, mientras ahuyentó 
unas palomas y llamó la atención de los peatones. 
Su garganta seguía necesitando agua. 

Se levantó para buscar la tienda más cercana, buscando su billetera
un peatón corriendo lo pasó topando, tirando su billetera en la banqueta.
Al reincorporarse maldiciendo al corredor, pudo ver en la entrada del hotel un taxi,
de el se bajaba una dama. Esperando lo mejor comenzó a correr de nuevo. 

Su garganta seguía seca, se asfixiaba, el asfalto seguía caliente, 
pero corrió.
Cruzó la calle, esta vez al acercarse al taxi disminuyó su velocidad. 
Solo para encontrarse con nuevos ojos, cabello castaño, colocha, ojos verdes,
morena. Su corazón acelerado solo pudo decir. 
-¿Te ayudo con las maletas?-
Olvidando así a la mujer que perdió en aquel taxi. 

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