martes, 28 de mayo de 2013

El otro lado de la calle.

Por más que ella suplicara, el lo negó todo.
Negó su amor por ella, mientras moría por dentro.

Para aceptar su realidad, tomó un trago, uno más,
hasta acabar con la botella.

Llegó el amanecer, rezó por su futuro,
le pidió a su dios que lo ayudara a olvidar.

Siguió bebiendo,
al no encontrar respuesta de su dios,
se echó a las calles para olvidar,
pensando cada vez más en su amor.

Tropezando en la oscura noche cayó por fin en un profundo sueño.
Al ver la luz pensó en ella, pasaban los carros a su alrededor,
como un ángel la imaginó.

Volviste por mí,
pensó.
Lo quiso gritar al mundo
y así lo hizo.

Mientras lo declaraban loco,
desde el otro lado de la calle.

El taxi.

Al darse cuenta, él simplemente corrió, corrió y corrió.
El sol quemaba el asfalto, su garganta seca, se asfixiaba,
pero corrió.
Por suerte encontró un semáforo en rojo y pudo alcanzar el taxi.
Solo al abrir la puerta pudo ver que se había equivocado, que no era ella su amor.

Una esperanza.

Y ahí estaba él, esperando bajo la lluvia.
En su mano izquierda un ramo de rosas
en su mano derecha una esperanza,
que al tocar la puerta
todo fuera realidad.

Ella al abrir, sonrió.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Otra vez

Dejaré una pequeña puerta en mi corazón
para cuando salgas no se quiebre,
otra vez.

viernes, 3 de mayo de 2013

Lo que era yo, mataste.

Viendo en retrospectiva, me cambiaste,
me cambiaste la forma de pensar, de sentir, 
me quitaste esa parte donde le tenía esperanza al amor, 
donde creía que se podía encontrar en cualquier lugar. 

En cada canción en cada verso, 
me hacía pensar que si se podía. 

Ahora todo es tan racional, 
buscando evitar problemas no encuentro nada. 
Ni sentimiento, ni furia animal, ni odio. Nada.

No sueño no quiero no amo. Nada. Siento después de ti. 
Todo es tan objetivo. 
Tan … sin ser, humano. 

Ni las mejores canciones ni amores pasajeros, 
me hacen sentir lo que sentía, 
lo que sentía por ti. 

Solo el perderme en alcohol 
me da una ligera esperanza. 
Esperanza de encontrar eso que sentí alguna vez. 
Luego despierto y me doy cuenta 
que ya no existe para mi, nada. Vacío. 

Me dejaste tan mal, 
me cambiaste tanto. 
Tuve que matar todo lo que era yo
para poder olvidarte. 

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