sábado, 31 de agosto de 2013

Ideal.

Quiero verte,
del cuello para abajo
con mis manos en las orejas
y los ojos cerrados.
Para imaginarte como quiero.
Ideal.
Para mi.
Mi musa.

jueves, 29 de agosto de 2013

No más.

El reloj devora minutos
la arena escurre,
sigo con mi vida
mis vendas caen.

Las palabras se cuelan,
solo quedan
tus virtudes,
tus defectos.

De tu jaula empiezas a salir,
el brillo de tu oro 
no te dejan ver,
de verdad.

Brillan tanto,
según tú.
Quisieras seguir dentro.
Para no enfrentar la realidad. 

Esperas a que llegue 
el comandante y te libere,
te lleve a su patria.
Eres su matriarca.

En tu mente,
no puedes ver,
el alquimista ha llegado 
te ha envenenado.

Grandioso siento el placer
de mis ojos abrir
y que el brillo de tu oro
no me cegará un día más. 

miércoles, 21 de agosto de 2013

Me mintió.

Tal vez no es nuestro tiempo
Tal vez es algo pasajero
Tal vez es por como anda.
Su sonrisa
Su piel
Su carita ilumina mis ojos.
Es por como logra sacarme esta sonrisa.

No puedo seguir al corazón,
me dice que me quieres,
que estás aquí para mi.

No puedo seguir al corazón.
Me miente.

Tergiversa lo que escucho, lo que hablas.
Escucha lo que le conviene,
solitario es el sentimiento que lo guía.

No me conviene escucharlo,
me miente,
me hace creer.
Que estás conmigo en este viaje.

Tomo el camino apresuradamente, pensando
que a mi lado estás.
Llevo ya un largo trecho.

Solo para darme cuenta que atrás quedó
la ilusión, que al escucharlo me hizo creer.
No debí escucharlo pues,
me mintió.

P.J.Léon.
21 Agosto 2013

domingo, 18 de agosto de 2013

II

II

Era el primer día de Cecilia en la universidad, estaba ansiosa, nerviosa, no sabía que esperar. Con los consejos de su padre en la punta de la lengua se llevó su carro nuevo. Había tráfico casi llegando a su nueva casa de estudios, un aparente señor barbado se le atravesó en bicicleta casi sin pedir vía ni nada por el estilo. Vestía un saco cuadriculado café, lentes de culo de botella, botines cafés rojizos y un paquete de libros amarrados con laso en la parrillera de atrás. -¡Que loco!- Apenas pudo exclamar cuando los carros de atrás ya le bocinaban para que se moviera.           -Una mierdecima de segundo se tardan estos en bocinar.- Pensó. Una vez parqueada, buscó sus salones de clase. Esperaba encontrar a alguien conocido, parecía pollito comprado. No conocía caras. No conocía cuerpos. Se sentó en unas banquitas que encontró en medio del edificio. Su edificio. Llegó 20 minutos antes por los consejos de su padre. Miraba como las personas caminaban de adentro hacia afuera del edificio y viceversa. Imaginando sus vidas, creando historias. Un tipo alto y fornido interrumpió sus pensamientos. – ¡Hola! ¿Tú también sos de primer ingreso?- Preguntó con una sonrisa nerviosa. -¡Sí!- Exclamó con sorpresa por la pregunta. – ¡Ah qué bueno que encontré a alguien porque vengo solo y no conozco a nadie! – Así nos hacemos compañía en lo que empiezan las clases. Cecilia, que nunca fue muy buena haciendo nuevas amistades solo llegó a sonreír.  -¿Cómo te llamas?- Preguntó el tipo alto y fornido. Y justo cuando Cecilia le iba a responder, el tipo medio trol gritó -¡PEDROOOOOOO! Y salió disparado a buscar al tal Pedro. –Menos mal no conocía a nadie.-  Se dijo a sí misma. Empezó a caminar para buscar su salón de clases para su primer año. Viendo la hoja que decía: Salón 101 Biología 07:00 horas, Licda. Mariela Bran. Sin darse cuenta seguía caminando sin ver su camino, un tipo que llevaba prisa, que al parecer tampoco miraba su camino la chocó de frente botando sus lentes. Ella por instinto recogió los lentes del tipo y al agacharse se toparon las cabezas. Algo cliché el momento, pero así pasó. O al menos así me contaron. Los que vieron. Los que estuvieron ahí. –Gracias- dijo sin mucha emoción el tipo. Ella, para su sorpresa, se dio cuenta que era el mismo loco que se le atravesó en la bicicleta. El rápidamente siguió caminando. Cecilia solo alcanzó a ver qué engrapó una hoja en un tablero afuera de su clase. -¿Se va a quedar afuera?- Preguntó la licenciada Mariela. –No, ya entro- respondió Cecilia.

I

I

No se sabe bien cómo se conocieron, él siempre la admiró, era su escritora favorita. Tenía toda su colección de novelas. Ahí estaba el haciendo fila para su próxima presentación. Ansioso por verla otra vez y poder estar junto a ella aunque sea unos míseros segundos. Al principio no era así, no había tanta gente esperando por ella. Se había vuelto famosa desde hacía poco tiempo, era la sensación del momento literario de su país. Esto le molestaba a él porque reducía su tiempo con ella. Además, sentía que los demás estaban ahí por su fama. No la conocían bien. El se sentía en parte su dueño. –Ahí viene otra vez este loco- se dijo a sí misma mientras recibía de sus manos el libro para autografiar. –Me parece que hay mucha gente aquí Miranda, deberías  dedicar tus libros solo a tus amigos, no a toda esta gentucha.- Mientras miraba para todos lados comiéndose las uñas. Ella lo miró con cara de disgusto. –No somos amigos Marvin.-  Lo miró mientras escribía: “Para un loco que siempre ha estado ahí.” Miranda sentía cierto aprecio por Marvin, y un poco de miedo. Marvin siempre ha seguido sus pasos, desde aquel pequeño grupo de escritores de la Universidad. Miranda siempre fue la obsesión de él. “Literalmente se volvió loco” declaran algunos que lo conocieron. Marvin también es conocido, en los bajos mundos, como el mejor poeta de la historia. Claro, eso lo aseguran personas tan locas como él. Bueno no tan locas, Marvin de verdad está loco. Por Miranda. No se sabe bien que le ocasionó esta locura. Dicen que tal vez, fue la vez que sus papás lo dejaron abandonado en aquella camioneta, la última parada de la última ruta. Eran las 9 de la noche y Marvin de 7 años con un hombre pansón, esperando que fueran por él. O cuando a los 13 años vio como atropellaban a su pequeño perro Oscar el chihuahua. Dicen también que afectó un poco su locura el día que decidió abandonar su casa a los quince años porque su padrastro le pegaba a su madre, a él y a sus hermanos. Un viejo verde que su madre se consiguió por pura promesa de una mejor vida. ¡Vaya vida! Miranda, su vecina, nada supo de él después que se fue de su casa. –Iba muy afectado, en sus ojos se había apagado esa luz que siempre tuvo en sus ojos, quise ayudarlo, mis tíos podían dejarlo vivir con ellos en la finca. No quiso. Que su vida no era para estar en el campo.- Declaró Miranda en una entrevista. Juró después de esta no hablar más sobre El loco. Así le apodaron en sus días de gloria. Cuando no estaba tan loco, se tomó muy en  serio su apodo.

jueves, 15 de agosto de 2013

Dentro de mi

Hay algo que me impide hablarte,
tal vez fallarte.
Veo en tu presencia el ser que me puede salvar
de esta soledad.

Combato mis demonios cuando te veo,
quieren salir
y decirte lo que siento.
Que lo que veo en ti
no lo he vivido antes.

Mis demonios lloran por salir
y desgarrarte el alma
conocerte desecharte.
Ese es mi miedo.

Una vez que te conozca no quiero,
hacerte daño.
Tienes una carita angelical,
de una niña encantadora.

Tiempo atrás hubiera sido perfecto.
Hubiera no existe,
espero estés lista.
Para este demonio
que ha ganado la batalla dentro de mi.

Voy por ti.
A conquistarte.
No me atrevo a seguir.
Estas frente a mi.
Sin nada poder hacer.
Sigo sentado luchando aquí.
Dentro de mi.



P.J.Léon

martes, 13 de agosto de 2013

Una dirección.

Quiero que estés bien
para poder amarte,
que me des completo tu amor
que me corresponde
para amarte completamente
como quiero.
No podria amarte
sin que me ames por completo
para mi es todo o nada,
no puedo compartirte
no quiero compartirte
mi amor es de un solo lado
solo una dirección.

P.J.Léon.

Hablar contigo

Vuelvo a creer,
hacía tiempo no sentía esto,
este sentimiento
no es igual al pasado,
esto es verdadero, hablar contigo.


Dilema

Y yo aquí esperando a esa alguien
que abra mi corazón
y gota a gota se empape de este amor.
este dilema si esperarte o correr y buscarte.


Aprendí.

Ahora que regresas,
no era lo esperado.
Creí no poder superarte,
pero ahora soy mas sabio y
feliz.
Creo en mi mismo
en el amor propio
nadie debería de influir en mi
felicidad
solo yo.
Al parecer
buscan algo más
que en mi no encuentran...
y regresan.
Cuando ya aprendí.


sábado, 10 de agosto de 2013

Viernes

Viernes
Ahí estabas tú
Sentada
Otra vez
En el mismo lugar, con las mismas personas
Con la misma sonrisa, otro vestido
Te acercas a la barra
Del otro lado yo,
Sirviendo a otras personas.
Traté de hacerlo rápido
Te atendió Matías.


Viernes
Ahí estabas tú
Sentada
Otra vez
En el mismo lugar, con las mismas personas
Ya no sonríes, otro vestido
Ya no vienes a la barra
Del otro lado yo,
Cobrando la cuenta de otras personas.
Traté de hacerlo rápido, lo juro.
Te atendió Matías.


Viernes otro
Ahí estaba yo
En la entrada del bar,
Otra vez
Esperando a Matías.
Pensando en que perdiste tu sonrisa.
Abrimos el bar, pasan las horas.
Del otro lado, tú.
Te acercas a la barra, sonríes. Sonrío.
Preguntas por Matías.
Traté de no morir lentamente
Pero lo hice, porque estas con Matías.

                               P.J.Léon


martes, 6 de agosto de 2013

Peores hay.

No sé porque lo hago.
No sé porque te sigo.
Buscando.
No eres para mí.
Es lo que quiero creer.
No llamas mi atención.
No llenas requisitos.
Pero sigues  aquí.
Buscando.
Mi atención.
Te sigo la corriente.
Quiero ver hasta dónde.
Llegamos.
Con este juego.
Imprudente.
Peligroso.
Tengo miedo.
Que seas.
La de siempre.
Que en mi cabeza.
He buscado.
Mi corazón no palpita.
Mi cabeza sí.
Me conviene tenerte.
Cerca.
No tan cerca.
Lejos.
Por temporadas.
Hasta que llegue.
Ella.
Y dejes de ser.

Mi peor es nada.

P.J.Léon (Pablo Julieto Léon) 

Este loco

Quedáte conmigo y nunca te aburrirás,
siempre habrá algo nuevo,
algo en que pensar.

Algo bueno
Algo malo
Algo nuevo

Algo que nunca imaginaste antes.
Quedáte con este loco y sonreirás.
Lloraras.

Quedáte conmigo,
Si queres que te ame con locura.
Quedáte con este loco.


Credo a mi tierra

Vivo a las orillas de un castillo,
 donde anhelo entrar,
mas nunca los reyes sus puertas abrirán.

Vivo entre el castillo y un poblado rural.
No soy ni de uno ni de otro.
De en medio soy.
No tengo mucho pero tampoco poco.

En una casa simple,
Que mis padres construyeron.

Los reyes en su castillo,
hacen  fiestas y tienen lujos que gastar.
Mientras mi pueblo a las orillas lucha por un bienestar.

Repartidos entre la violencia, el hambre, la muerte sin razón.
Este pueblo quiere creer que se puede mejorar.

Amo  mis tierras que me regalan paisajes.
Pero no es suficiente para vivir entre quilates.

Tal vez me voy un rato. Escapando de la realidad.
No me voy buscando tierras lejanas,
 donde se puede progresar.

No porque no quiero. No quiero.
 Irme de aquí sería renunciar a mi destino.
No quiero dejar mis tierras. Por mas que no acuerde con los reyes.

No me voy porque no quiera.
No me voy, porque no puedo.
Amo esta tierra porque no me queda de otra.

Aunque aquí muera,
En manos de un asesino,
 que por un pedazo de pan decidió matar.

Vivo con miedo no lo niego.
Este miedo por perder la vida.
Pues es lo único que tengo.
Por lo que vale la pena luchar.

Contradictoriamente puedo morir,
al intentar, cambiar este mundo.

Mensajeros anuncias buenas nuevas para el pueblo.
Las familias del castillo son beneficiadas.
Así de contradictoria es la vida.
Solo un círculo vive, lo demás sobrevive.

Así es mi tierra.
Así es mi pueblo.
Así son mis reyes.
Así soy yo.


Así es, Guatemala. 

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